domingo, 22 de noviembre de 2009

No existir nunca.

La soledad es insoportable, a solas conmigo misma, a solas con mis pensamientos.
No sé como distraerme, como atontarme para que no me moleste. Surge entonces la rabia ante la impotencia, y la agresividad es un pequeño paso que doy en ese estado.
Sentirse sola y estar sola no es lo mismo, pero en mi caso, sí, me siento sola aún cuando no estoy sola, pero lo siento mucho más cuando esa soledad es también física.
¿Soy demasiado consciente de la realidad, y los demás viven en un sueño de idiotas del que no quieren despertar (cosa que no les digo nda), o soy yo la gilipollas que cree ver demasiado, sin ver nada?.
Sea cual sea la respuesta, puedo decir que nunca he pedido estar aquí y aún estando aquí, sólo pienso en cómo salir, sin hacer ruido, sin que se note mi ausencia, como si nunca hubiera estado. Y de esa manera, sentir la ilusión de no haber existido nunca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario